Antiguos sentimientos

Capítulo 16

La Universidad por fin abría las puertas.  Las secuelas de la  joven habían desaparecido  casi por completo. Vicky llevaba más de dos semanas insistiendo, tenía que ir a la universidad como fuera.

Las tres jóvenes andaban tranquilamente, justo detrás, los tres chicos les seguían de cerca. John, no podía dejar de pensar en lo que podría pasar. El sabía mejor que nadie que Ramírez nunca deja el trabajo sin acabar. Los minutos pasaban y la hora de la primera clase no terminaba de llegar. Por fin las chicas consiguieron un poco de intimidad, los jóvenes se despidieron.  Mario  besó a Eva, John abrazó con fuerza a Vicky, en cambio Max…Lorena seguía enfadada, por mucho que lo intenta, no consigue olvidar que su “amigo”, por llamarlo de alguna manera, se atreviera a mirara a Sandra de esa manera. Se marchan.

-Lorena, no puedes seguir así - Vicky se acercó a su amiga y la abrazó por detrás.

-¿Así como? – La incrédula chica, intentó esquivar a su amiga, pero falló en su intento.

-Vicky tiene razón, pobre chico, ¿no crees que ya es suficiente?- Dijo Eva metiéndose en la conversación que mantenía su hermana.

-Vámonos, llegamos tarde – Lorena cogió sus libros y dirigiéndose a la facultad de derecho se despidió de su hermana  y de su amiga.

-Bueno, Eva, luego nos vemos que no puedo llegar tarde a la clase de bilogía, te quiero- Tras estas palabras, Vicky se encaminó hacia el aulario que tenía apuntado en una pequeña agenda electrónica.

Eva se quedó sola. Su clase no comenzaba  todavía. Ahora se dedicó a pensar en que haría en los diez minutos restantes.

Con tranquilidad introdujo los pesados libros en la pequeña bandolera que portaba. Con paso lento pero decidido, optó por acercarse a la cafetería del campus. Los estudiantes, desayunaban, almorzaban o directamente pasaban el rato en aquella zona del campus. Estaba a punto de divisar el edificio de la cafetería cuando alguien se interpuso en su camino. La joven, que recibió el impacto por sorpresa, perdió el equilibrio y aterrizó bruscamente en el suelo. Intentó reponerse, pero la cabeza le daba vueltas. Se había llevado un buen golpe.

-¿Estás bien?- Un joven que le resultaba familiar, se arrodilló para poder observarla mejor.

-Supongo que si… - dijo la joven llevándose las manos a la cabeza, para comprobar que todo seguía como antes.

El joven se incorporó y poco después le tendió la mano para que ella también lo hiciera.

-Vaya Eva, no has cambiado nada – La mirada del joven viajó cautelosa por el cuerpo de Eva.

-¿Qué...? ¿Cómo...? – Eva no conseguía acabar ninguna frase, y permanecía inmóvil ante aquella  situación.

-Parece mentira que no me recuerdes – Dijo el joven que ahora rodeaba su cintura para acompañarla hacia el banco más cercano.

-¡No puede ser! ¿Qué haces aquí? Creía que te habías mudado a otra ciudad… - Eva no salía de su asombro - ¿Cuánto hace que no nos vemos?

-Pues mucho tiempo Eva, veo que  me has echado de menos – Dijo el joven con una sonrisa divertida.

-Vaya Martín, veo que tu tampoco has cambiado nada – Completó Eva sonriendo tímidamente. Era un momento un tanto incómodo, se volvía a rencontrar con Martín, su primer amor. Aquel chico por el que tantas lágrimas había derramado.  Aquel chico que con tan solo 8 años le había hecho sentir lo que, probablemente,  ahora está sintiendo por Mario. Aquel primer amor que, por mucho que lo intentó, nunca ha olvidado.

 

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Comentarios: 3
  • #1

    angel:) (domingo, 10 febrero 2013 14:00)

    la verdad es que has introducido bastante bien al personaje nuevo y parecia dificil cuando lo dijiste porque despues de todo lo que habia pasado, pero bueno los has hecho genial :) suertee

  • #2

    infinitocontienefin (lunes, 11 febrero 2013 20:55)

    Simplemente, me encanta, espero el capitulo 17 ¿eh, tata? jajajaj, te quiero.

  • #3

    break your cage (domingo, 17 febrero 2013 12:50)

    Esta genial me encanta .Quiero másss
    Un Besote sigue así